Primeros Mordiscos

La sombra del vampiro

$140

Una pócima tibia nacida en las cocinas de la noche: 200 ml de suave crema de cebolla servida dentro de un pan de hogaza negro artesanal, su interior custodiado por un velo de queso manchego gratinado que se derrite como la luna sobre el castillo.

Susurros de la Cripta

$110

Un festín de seis dedos de queso dorados y crujientes, preparados en honor a los señores de la noche. Su exterior dorado guarda el queso fundido que espera ser descubierto con cada mordisco, liberando una esencia cálida y deliciosa. Acompañados por catsup y miel picante de árbol por separado, para que cada criatura de la noche elija su tentación.

Astillas de osamenta

Orden $98
1/2 orden $58

Papas gajo doradas y crujientes, rescatadas de las sombras para deleitar a los inmortales. Cada porción evoca antiguos vestigios de la cripta, con su textura rústica y su dorado perfecto, como fragmentos de osamenta descubiertos entre las ruinas de la noche.
Un tributo rústico y salino, ideal para acompañar las historias que solo se cuentan antes del amanecer.

anne rice
dark salad

$120

Un susurro de elegancia entre las sombras: lechuga sangría, almendras tostadas y crutones a las finas hierbas se mezclan con zarzamoras y blueberries, creando un contraste de texturas y sabores entre lo fresco, lo crujiente y lo dulce. Todo se envuelve en una delicada reducción de vino, para cerrar este tributo a la pasión inmortal y al arte de saborear la noche.

Los jardines de carmilla

$114

Un hechizo de frescura y deseo: lechuga sangría y arándanos se entrelazan con suaves trozos de queso de cabra y nuez caramelizada, bañados en un delicado aderezo de frutos rojos y coronados con un toque de aceite de oliva. Una mezcla de sabores dulces, frescos y sutilmente intensos, digna de los jardines donde Carmilla se entregaba a sus más oscuros deseos.

Secreto de la eternidad

$120

Un ritual de frescura y deseo donde la lechuga sangría se entrelaza con fresas, blueberries y zarzamoras, creando un contraste de sabores frescos y dulces. Coronada con cremoso queso de cabra y acompañada de un aderezo de frutos rojos que evoca la dulzura prohibida de la vida eterna.
Ligera, vibrante y llena de vitalidad oscura, perfecta para quienes buscan un bocado fresco antes de entregarse a los placeres de la noche.

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